Sin lugar a dudas, el salón es la zona más recurrida de nuestro hogar. No solo es el punto  de encuentro de toda la familia, sino que es el lugar donde recibes a tus visitantes. Por esta razón, es importante que tu inmobiliario realmente refleje tu estilo y sobre todo que se adapte al espacio que tienes a disposición.

En nuestro artículo anterior te presentamos algunos trucos para aprovechar al máximo el espacio de tu salón, pero cuando se trata del alma de la casa, todos sabemos que existe un protagonista innegable: ¡el sofá!

Este mueble constituye el foco de toda la decoración y decidir cuál es la mejor opción para nuestro hogar puede resultar un poco abrumador.  ¡La buena noticia es que no estás solo! Si sigues los consejos que te presentamos a continuación, la elección de tu sofá será un proceso llevadero en el que solo tendrás que preocuparte de disfrutar.

¿Cómo escoger el sofá perfecto?

  1. Selecciona el espacio: Lo primero que debes hacer es decidir en qué zona de tu salón quieres colocar el sofá. Lo más recomendable es que vaya alineado con la pared más amplia del salón. Otra opción es escoger un modelo en “L” que cubra una de las esquinas del lugar. Ten en cuenta que no importa realmente si el sofá es demasiado grande o muy pequeño, lo importante es que sea adecuado para la zona donde estará ubicado. Por suerte existen modelos muy cómodos incluso en dimensiones reducidas. Así que toma las medidas exactas del lugar destinado a tu futuro sofá para que tengas claro el espacio del que dispones.
  2. Toma en cuenta a los usuarios: A la hora de escoger un sofá lo más importante es saber cuántas personas van a utilizarlo frecuentemente. Toma en cuenta la cantidad de personas que componen tu núcleo familiar para decidir cuántos asientos necesita tener tu sofá.
  3. Escoge el material: La elección del material depende mucho del uso que la familia vaya a darle al sofá. Por ejemplo, un niño o incluso una mascota, podrían requerir un material más resistente y fácil de limpiar. ¡No hay nada de qué preocuparse! Existe una infinidad de materiales y tejidos que se adaptan a cualquier necesidad especial.
  4. Selecciona el color: Muy bien dicen que entre gustos y colores no han escrito los autores. El color es una elección completamente personal. Sin embargo, un consejo útil a la hora de escoger un sofá es seleccionar los colores neutros, ya que son mucho más fáciles de combinar con cualquier juego de colores. La parte positiva de escoger uno de estos tonos es que puedes cambiar el estilo de tu salón sin tener que cambiar también la tapicería de tu sofá.
  5. Pon a prueba la comodidad: Por supuesto que uno de los aspectos más importantes de un sofá es su comodidad. Pero, ¿cómo podemos saber si un sofá es realmente cómodo? Lo primero que debes comprobar es que al sentarte, tus caderas no queden más hundidas que tus piernas. Además, es importante que cuente con un buen espaldar y que al momento de apoyar tu espalda sobre él seas capaz de colocar los pies en el piso.  Por último, el reposabrazos no debe ser demasiado alto o demasiado bajo, sino ajustarse a la altura de tu codo.

Y con todos estos consejos en mente, solo te falta hacer una cosa: ¡lanzarte a la aventura de escoger el sofá perfecto para tu hogar!

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