Desalinizar el agua es una de las posibles soluciones a la decreciente disponibilidad del vital líquido en el mundo moderno. Se han realizado muchos estudios para evaluar cuál es el mejor método para hacerlo, desde el punto de vista económico y energético. Todo esto sucede porque menos del 3% del agua del mundo es dulce, y menos del 0,30% está disponible para el consumo. Es cierto que este porcentaje sigue representando una cantidad enorme de agua, pero también es cierto que el crecimiento demográfico de los países del mundo ha hecho que el requerimiento sea cada vez mayor. Ya en 1992, por ejemplo, alrededor de 26 países tenían problemas con la escasez de agua.

Sin embargo, el deseo de poder aprovechar el agua salada para el consumo no es una novedad. La desalinización es la separación de las sales del agua hasta hacerla apta para el consumo humano o para el uso agrícola y ha sido practicada, aunque muy primitivamente, desde la época de Aristóteles. Tuvo que pasar mucho tiempo para que la idea alcanzara dimensiones industriales, después de la Segunda Guerra Mundial. Veamos cuáles han sido las principales tecnologías desarrolladas desde entonces.

Desalinización de agua mediante evaporación

Hacer que el agua salada se evapore sirve para separar las moléculas de agua de las de sal. Sin embargo, para evaporar el agua, hace falta calor, y para generar el calor, hace falta energía. Como consecuencia, estos métodos se vuelven menos competitivos desde el punto de vista económico y ambiental, aunque no dejan de ser una alternativa que existe y está en práctica.

Compresión térmica de vapor

Se realiza en plantas en las que existen compresores térmicos que succionan parte del vapor generado a baja presión y lo comprimen para licuarlo. Es especialmente útil cuando se trata de plantas que producen vapor, aunque su consumo de energía es alto.

Destilación

Otros procesos involucran una serie de evaporadores que hacen que el agua atraviese una destilación por etapas o en un único equipo. Esta opción es viable cuando se pueden aprovechar calores residuales de otros equipos o tuberías.

Desalinización de agua mediante filtración

Los altos costos energéticos de los procesos anteriormente descritos impulsaron la investigación académica en el sector. Luego de la Segunda Guerra Mundial, aparecieron las primeras plantas desalinizadoras con procesos que aprovechaban la filtración como mecanismo principal. En este ámbito, las tecnologías de membranas están ganando terreno, pero el método más importante de todos sigue siendo la ósmosis inversa y sus variantes.

Ósmosis Inversa

Este método aprovecha una membrana semipermeable que es capaz de impedir el paso de las sales y permitir el flujo de agua. De esta forma, iones y moléculas grandes quedan abandonadas en el sistema y solo el agua pura sigue adelante. El costo energético es apenas el necesario para impulsar el flujo de agua, por lo que implica una eficiencia energética mayor y un costo menor. Es la tecnología más utilizada a nivel industrial y de ella se han desprendido otras tecnologías similares como la ósmosis forzada o el aprovechamiento del efecto Venturi, aún a nivel experimental.

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