Los electrodomésticos se han convertido en una parte esencial de nuestra vida, ya sea para lavar la ropa, la vajilla, conservar nuestra comida a una temperatura óptima, disponer de agua caliente, etc. Por ello, es muy importante asegurar tanto el mantenimiento como las reparaciones de los electrodomésticos en caso de avería, asegurándonos de este modo hacernos la vida más fácil.

Dentro de esta importante clasificación encontramos la caldera, que es uno de estos elementos imprescindibles en casa o en nuestro negocio, especialmente durante los meses de invierno. Con el frío, es necesario emplear sistemas de calefacción para mantener el espacio a una temperatura óptima y disponer de agua caliente para poder ducharse, en estos aspectos la caldera es esencial.

Caldera de gas

Para evitar cualquier imprevisto y no tener que recurrir a la reparación de nuestra caldera de gas, es recomendable seguir estos consejos para que nuestra caldera esté en perfectas condiciones:

  • Revisión periódica de la caldera de gas. Es importante que un técnico especializado revise nuestra caldera como mínimo una vez cada dos años, aunque lo más recomendable es que sea anual. Los seguros de mantenimiento suelen incluir una revisión anual. También es importante realizar la inspección de la instalación cada 5 años como mínimo. En este caso, se revisan el contador del gas, las tuberías, las llaves, etc.
  • Pregunta a técnicos expertos. Un error al manipular la caldera puede traer graves consecuencias. Por ello, es mejor que consultes con personal autorizado si necesitas realizar alguna modificación o necesitas repararla.
  • Limpieza. Como en cualquier electrodoméstico, la caldera debe estar limpia para funcionar con más eficiencia. Hay que revisar las juntas y el hollín para comprobar que no produce una mala combustión o existen entradas de aire no deseadas. Las rejillas de ventilación no pueden tener ningún tipo de obstrucción para evitar fallos.
  • Revisar la presión. Debe estar entre 1,2 y 1,5 bares. Si la presión es mayor, hay que purgar los radiadores. Si, por el contrario, es menor, hay que abrir ligeramente la llave para que entre más agua en el circuito de calefacción.
  • Purgar los radiadores. Como decíamos en el punto anterior, hay que purgar los radiadores si la presión es mayor a 1,5 bares. También deben purgarse después de llevar tiempo sin usarse para eliminar el aire que se haya podido acumular en el interior. Así calentarán de manera uniforme y se aprovechará mejor la energía.
  • Orden cerca de la caldera. Para que funcione bien, la caldera de gas debe estar bien ventilada. Por este motivo, no debemos tener objetos acumulados a su alrededor. Es necesario que el espacio esté despejado.

El cuidado y mantenimiento de la caldera de gas es una responsabilidad continua. Siguiendo estos consejos, aseguraremos un mejor funcionamiento y más seguridad en nuestro hogar.

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