El primer paso que debemos tener en cuenta cuando el médico nos dice que estamos sufriendo de intolerancia a la fructosa, es reconocer qué es y de donde proviene. La fructosa es un azúcar natural, que forma parte de los carbohidratos que contienen los alimentos como las frutas o la verdura, pero también el azúcar de mesa, el cual al ser consumido es metabolizado por el hígado.

Qué es la intolerancia a la fructosa

La fructosa, como el resto de alimentos, se absorbe en el intestino y desde allí es procesado y trasladado al hígado donde será metabolizada. Cuando la fructosa no es absorbida en su totalidad por el organismo, puede ser por diferentes causas, pero las consecuencias siempre serán las mismas: una baja absorción de fructosa, induciendo que la fructosa se quede almacenada en el intestino y siga avanzando hacia el colon.

La capacidad para absorber fructosa es muy voluble, y depende del organismo de cada persona, así como  también de acuerdo a la presencia  de otros azúcares en la manutención. Por esta razón, es ineludible el asesoramiento profesional para elaborar una dieta sin fructosa personalizada por un Dietista-Nutricionista.

Intolerancia hereditaria a la fructosa y malabsorción de la fructosa

La malabsorción a la fructosa, está implícitamente relacionada con la incapacidad de absorber este hidrato de carbono, con otro padecimiento concerniente con el metabolismo de la fructosa y que se conoce como intolerancia hereditaria a la fructosa.

• Síntoma de malabsorción de la fructosa: Se debe a la imposibilidad del intestino de absorber la fructosa de forma óptima por parte del organismo.

• Intolerancia hereditaria a la fructosa: La podemos definir como un trastorno del metabolismo de los carbohidratos, originado por la ausencia de la enzima requerida para metabolizar la fructosa. Una cantidad muy pequeña de fructosa incita a niveles bajos de glucosa en la sangre, lo que puede resultar en una lesión renal y hepática. El trastorno de intolerancia a la fructosa hereditaria se origina cuando los padres transmiten el gen defectuoso que causa estas perturbaciones a sus hijos.

Causa

La enzima afectada se llama aldolasa, Es uno de los llamados errores congénitos del metabolismo, producida por una falta parcial o total de la enzima aldolasa B vital en el metabolismo de la fructosa en el hígado.

Síntomas

Cuando la fructosa queda sin absorber en el intestino y, prosigue hacia el colon, surgen molestias gástricas como inflamación, gases, diarreas normalmente peligrosas, dolor estomacal tipo cólico, ruidos intestinales (borborigmos).

Con el transcurrir del tiempo, el intestino se irrita y genera una alteración del equilibrio de la microbiota digestiva, que de no tratarse esta intolerancia a la fructosa, producirán un déficit de algunos micronutrientes y empeorarán su absorción. Esto se le conoce como disbiosis intestinal, a la vez que se da esta situación, se generan una serie complicaciones como son náuseas, vómitos, cefaleas, deshidratación y otros inconvenientes a nivel hepático.

Tratamiento

El primer paso es elaborar una dieta intolerancia a la fructosa. En materia de la intolerancia hereditaria a la fructosa, será recomendable no exceder el consumo de fructosa de 1-2g al día, para evitar la sintomatología descrita anteriormente. Es por ello que se deben acordar todas las cantidades de los diferentes alimentos que contengan fructosa.

Referente a la malabsorción de fructosa, se deben realizar exámenes para indagar el nivel de malabsorción que tenga. Con la finalidad de valorar cuál es la cantidad máxima digerible. Junto con ello se debe considerar el contenido en glucosa de los alimentos a comer, ya que su presencia puede empeorar la absorción de fructosa.

Inicialmente, el procedimiento de la intolerancia a la fructosa radicará en una dieta FODMAP. Es una dieta muy restrictiva en lo que refiere a los alimentos que se deben restringir, si no también de otros carbohidratos fermentables que también producen hinchazón y gases. Con el alivio de los síntomas, se irán reintroduciendo modificaciones en la dieta, y valorando el grado de tolerancia de los alimentos con fructosa para hallar el nivel conveniente y los alimentos soportados en cada caso.

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