Vivimos en una época en la que las relaciones sentimentales empiezan con gran entusiasmo, pero al poco tiempo se apagan. Hoy en día, no se habla de amores sólidos, sino de amores líquidos. El término amor líquido es un concepto creado por el filósofo y sociólogo polaco Zygmunt Bauman. En el libro ‘Amor líquido: acerca de la fragilidad de los vínculos humanos’, Bauman retrata un modelo de relación interpersonal caracterizado por la “falta de solidez, calidez y por una tendencia a ser cada vez más fugaces y superficiales”. Existe una evidente falta de compromiso, un elemento clave a la hora de tener una relación amorosa. Además, la sociedad tolera mal la frustración, de manera que, cuando llega la decepción en la pareja, uno o ambos miembros de la relación deciden pasar de página. 

En España, las separaciones, divorcios y nulidades presentadas durante el primer trimestre de 2021 crecieron hasta las 25.387, lo que supone un 5,7% más respecto al mismo periodo del año pasado, según los datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Durante estos tiempos difíciles, puede ser un poco más fácil descubrir las razones por las que se rompen las parejas. La pandemia de Covid-19 se ha convertido en la tormenta perfecta para las parejas, ya que los confinamientos y el distanciamiento social han hecho que pasen más tiempo juntos. En muchos casos, esto ha actuado como un catalizador de rupturas, acelerando el proceso y poniendo fin a las relaciones. Si bien las razones para una separación son exclusivas de cada relación, estos son los problemas que surgen con mayor frecuencia:

Problemas de comunicación

La comunicación es un elemento básico para construir una relación sólida y saludable. Aunque las discusiones y las diferencias de opiniones son inevitables, las parejas deben encontrar un terreno común para que ambos miembros se sientan respetados y escuchados. La mayoría de los problemas pueden resolverse si la pareja sabe cómo comunicarse.

Falta de intimidad

En algún momento de la relación, la pareja experimenta un cambio sutil en la intimidad. Un cambio que puede desencadenar una espiral descendente, provocando que un miembro de la pareja no se sienta deseado y amado. La falta de sexo es una de las principales razones de la insatisfacción entre las parejas. No hace falta tener sexo apasionado todo el tiempo, sino encontrar pequeñas cosas que mantengan viva la llama de la pasión. Hoy en día, hay muchas parejas haciendo sexo por la cam y probando diferentes juegos, ya que la creatividad es una parte fundamental para reactivar la pasión.

Incompatibilidad

En los primeros años de relación, sustancias químicas como la dopamina y la oxitocina crean una embriagadora neblina de distracción que ciega a los miembros de la pareja. Cuando el cuerpo se calma fisiológicamente, uno o ambos miembros de la pareja pueden darse cuenta que son personas fundamentalmente diferentes. De esta forma, aspectos como los valores fundamentales, dónde quieren vivir o cómo quieren vivir pueden provocar fricciones.

Expectativas incumplidas

Todas las parejas tienen expectativas. La mayoría de las personas piensan que su pareja ajustará ciertos comportamientos o hábitos para adaptarse mejor a los suyos. Cuando no se cumplen esas expectativas sobre cómo debería ser la relación, por supuesto que se sienten decepcionadas. Y esa decepción es una señal de que algo debe cambiar.

Infidelidad

La infidelidad es una de las mayores traiciones que puede enfrentar una pareja, y supone la sentencia de muerte para la relación. Hoy en día, no solo ocurren infidelidades físicas, sino también emocionales. Muchas de estas aventuras amorosas ocurren debido a las redes sociales, ya que es más fácil que nunca conocer a gente.

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