Están de moda los hogares inteligentes. Con los avances de la domótica, ahora hasta las actividades más simples de la cotidianidad se ven influenciadas por la tecnología. Entre todos estos dispositivos que ahora nos rodean, el altavoz inteligente está ganando terreno. Se trata de un dispositivo inalámbrico que se conecta vía Wi-Fi y que reacciona ante comandos emitidos oralmente por el usuario. Inicialmente se trataba de dispositivos exclusivamente diseñados para reproducir la música de las bibliotecas de los usuarios, pero muy pronto las casas fabricantes entendieron que las posibilidades del aparato podían ir mucho más allá.

Funciones de un altavoz inteligente

Un altavoz inteligente puede tener diferentes aplicaciones. Cada día surgen nuevas aplicaciones y accesorios que permiten expandir su rango de acción, pero básicamente su función es controlar la tecnología a nuestro alrededor a través de la voz.

Si inicialmente solo podían reproducir música, hoy pueden servir como despertador, pueden subir las persianas, organizar la propia agenda, gestionar la temperatura de las habitaciones, hacer compras online… prácticamente todo lo que podrías hacer desde un ordenador, tableta o móvil, con la ventaja de no tener que teclear ni programar nada: simplemente pidiéndolo a través de la voz. Es esta la verdadera característica disruptiva del altavoz inteligente: la eliminación del teclado como intermediario entre la mente del usuario y la inteligencia artificial.

Asistente Virtual

La inteligencia artificial de los altavoces inteligentes se presenta a través de asistentes virtules. Son programas informáticos que se comunican de forma “humanizada” con el usuario. Hablan como una persona y, en teoría, están en la capacidad de entender lo que este solicita si habla de forma normal. Es cierto que el reconocimiento de voz es una tecnología que lleva su tiempo rondando nuestros dispositivos de uso común, pero hasta ahora, las órdenes debían ser precisas y claras para poder ser ejecutadas. Con los asistentes virtuales, se añade el plus de la naturalidad: el usuario puede hablar normalmente y ser entendido, para así obtener lo que desea del altavoz inteligente.

¿Cómo? Es tan simple como llamar al asistente virtual por su nombre, que funciona como palabra clave, e impartir las instrucciones. El programa tomará las palabras del usuario y las convertirá en instrucciones en lenguaje de programación para que el sistema pueda ejecutar lo solicitado. Lo mejor de todo es que el asistente virtual aprende a medida que es utilizado, por lo que luego de un tiempo se familiarizará con expresiones y costumbres de los miembros de la familia, para así adaptarse y adelantarse a las posibles instrucciones.

Modelos presentes en el mercado

Los gigantes de la tecnología han entendido que esta es la ruta de evolución lógica y se han embarcado en una competencia muy fuerte para dominar el sector. Amazon, con su asistente virtual Alexa, ofrece la posibilidad de manejar múltiples dispositivos del hogar a través del altavoz Amazon Echo y es el dispositivo más popular. También Google, Apple, Samsung y Microsoft han desarrollado sus propios asistentes virtuales para no quedarse atrás.

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